Un sueño llamado fútbol

Patrocinado por

Escuela de idiomas Ester Martinez

Todo niño sueña con llegar a ser futbolista de mayor, pero solo unos pocos ven hacerse su sueño realidad. Armando Sipoto Bohale, “Sipo”, natural de Alicante y de padres ecuatoguineanos es uno de esos privilegiados. El alicantino con tan solo 28 años ha jugado en España en equipos como el Cádiz, Osasuna o el Badajoz. En Chipre, en el AEK Larnaka o en Rumania en el Pandurii, donde jugó la Europa League frente a equipos  como el Braga (Portugal), Dnipro (Ucrania) o Fiorentina (Italia). La gloria le llegó cuando con la edad de 17 años debutó con la Selección de Guinea Ecuatorial debido a su doble nacionalidad. Actualmente juega en el Olímpic de Xátiva.

¿Cómo fue tu inicio en el fútbol?

Siempre que salía del colegio quería estar jugando con los amigos en el barrio y mis padres decidieron apuntarme a jugar al fútbol, de esa forma no estaría tanto tiempo en la calle. Me inscribieron en el Alicante C.F..

Recomiendo apuntar a los niños a actividades extraescolares, aporta muchos valores sociales.

Son pocos los alicantinos que han llegando a ser futbolista profesional, ¿Cuándo empezaste a darte cuenta de que podías vivir del fútbol?

Siendo un niño siempre sueñas con jugar en un gran campo lleno de gente y ser famoso, pero por entonces yo estaba más pendiente de hacer trastadas. Me di cuenta cuando un día jugando, un representante (que todavía a día de hoy lo sigue siendo) me comentó que si me tomaba el futbol en serio podía vivir de ello, tras hablar con mis padres decidimos ir hacia delante.

¿Qué piensa tu familia de que seas futbolista profesional? ¿Te ha apoyado siempre?

Mi familia se siente muy orgullosa de ver todo lo que he conseguido y de lo que me queda por hacer, saben que nadie me ha regalado nada y he trabajado duro para esto. Desde el primer momento me he sentido respaldado por ellos, yo creo que jamás lo hubiese conseguido si no llega a ser por ellos que me animaban y hacían lo imposible por llevarme a entrenar.

¿De qué forma ha influido el fútbol en tu vida y en la de tu familia?

Ahora mismo, el fútbol es mi vida, no veo el momento de que dejemos de estar unidos. Y si para mí lo es todo, para ellos más, que lo sufren partido a partido. Además, el hecho de llegar a determinados clubes me ha permitido poder ayudar económicamente a mi familia, tanto en España como en Guinea Ecuatorial.

¿Qué se siente al debutar con la selección absoluta?

Es una sensación única y muy difícil de olvidar. La primera vez que pisé mi país y el de mis padres, me acuerdo que tenía 17 años. Jugaba en División de Honor, y mis compañeros de equipo del Alicante C.F. no se creían que había sido convocado por mi país hasta que de verdad vieron que me ausentaba de los entrenamientos y sí estaba convocado con la Selección de Guinea Ecuatorial.

¿Qué diferencias consideras que existen en la forma de vivir el fútbol entre Europa y África?

 En África se vive mucho el fútbol, siempre le dan un colorido fantástico a los estadios y lo viven de una forma muy cercana para los jugadores. Da igual al país que viajes, se palpa en el ambiente mucha cercanía entre afición y jugadores, es espectacular. Cuando ves un estadio lleno, aunque no sea el tuyo, es algo único, bonito de ver y sobre todo de jugar. Eso en cambio no ocurre en todos los campos de Europa.

¿Fue difícil alejarse de tu familia y amigos saliendo de Alicante por España para disfrutar del fútbol? ¿Y por Europa?

Había recorrido varios equipos de España; el Osasuna, Cádiz, Badajoz, Teruel…no tenía miedo a salir de Alicante, hice las maletas y empecé la aventura. Salir de España fue diferente, llegué a Rumanía donde apenas hablaban inglés y un compañero hablaba muy poquito el castellano. Los primeros días me comunicaba por gestos, me fijaba en lo que hacían y lo copiaba. Además, en el Pandurii rumano jugamos la Europa League por lo que viajamos por más países de Europa. El mejor momento era cuando llegaba a la habitación y hablaba con los amigos y la familia. Cuando podían venían a verme. Me quedo con que aprendí un poco de rumano y un poco de chipriota, además del fútbol.

¿En algún momento pensaste en tirar la toalla?

Cuando me lesioné, creo que ha sido el único momento en el que piensas en tirar la toalla, pero conforme vas recuperándote vas encontrándote mejor y vas viendo la luz al final del túnel.

¿Cuál ha sido el momento más feliz que te ha dado el fútbol? ¿Y el más duro?

He tenido dos momento muy buenos, el primero fue jugar la Copa de África y el segundo jugar contra la Selección Española, compartir campo con Mata, Cazorla, Casillas, Xabi Alonso, Llorente o Villa es un sueño hecho realidad. Quizá, el peor momento fue cuando nos clasificamos por primera vez en la Copa de África y por una lesión no la pude jugar. Fue muy duro para mí.

¿Qué consejo le darías a esos niños que sueñan con ser futbolistas?

Que disfruten del fútbol que es muy bonito, con perseverancia, fuerza, constancia y sacrificio todo llega, pero sobre todo que se diviertan. Todo llega para el que sabe esperar, trabaja duro y cree que nada es imposible. No hay que tener miedo a fracasar, si no lo intentas nunca sabrás si fracasarás o no. Como dice el dicho, “Para adelante como los de Alicante”.

 

Tags from the story
, ,
More from Eric Guardiola

El valor de las pequeñas cosas

[imagebox maintitle="Patrocinado por" subtitle="PARÉNTESIS" image="http://tuescaparate.es/wp-content/uploads/2016/06/13312677_967357460048229_5124741637566125282_n.jpg" color="white" space="60" link="http://www.parentesis.org/p/inicio_10.html"] Si algo le da...
Read More

2 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *